El papa Francisco, de 88 años, se vio obligado a interrumpir la lectura de su homilía durante el Jubileo de las Fuerzas Armadas en la Plaza de San Pedro debido a problemas respiratorios. “Me disculpo y pido al maestro que continúe la lectura por dificultad en la respiración”, declaró el pontífice, quien en días anteriores había presentado síntomas de bronquitis.
El Santo Padre inició la misa con evidente esfuerzo, leyendo parte de su discurso antes de ceder la palabra al arzobispo Diego Ravelli. Pese a su estado de salud, el Papa asistió al evento, donde se congregaron 30,000 efectivos militares y policiales de diversas naciones, en una jornada marcada por la preocupación por su bienestar.