En las últimas semanas el presidente Trump ha intensificado sus críticas contra Canadá, sugiriendo que el país debería convertirse en un estado más de EU.
Mark Carney, primer ministro de Canadá, afirmó que a pesar de las tensiones actuales, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, terminará por respetar la soberanía canadiense y estará dispuesto a entablar negociaciones comerciales integrales.
Sostuvo que la guerra comercial impulsada por Trump afectará a los propios estadounidenses, lo que generará presión interna para dialogar con Canadá de manera justa.
Expresó en un contundente mensaje que su gobierno no aceptará negociar hasta que Canadá sea tratado como una nación soberana. En las últimas semanas el presidente Trump ha intensificado sus críticas contra Canadá, sugiriendo que el país debería convertirse en un estado más de EU.
Durante un discurso, reiteró que su nación mantiene a Canadá a flote y que no bromeaba sobre la idea de anexar al país vecino.
Los comentarios generaron indignación en Canadá, donde el sentimiento nacionalista ha crecido. Muchos ciudadanos han optado por cancelar viajes a EU y evitar la compra de productos estadounidenses como muestra de rechazo a las declaraciones de Trump. Carney anunció un paquete de ayuda para trabajadores y empresas canadienses impactadas por la guerra comercial.
Detalló que su gobierno eliminará el periodo de espera de una semana para acceder al seguro de desempleo en casos relacionados con la crisis comercial. Las empresas podrán aplazar temporalmente los pagos de impuestos sobre la renta y sobre ventas, con el fin de aumentar su liquidez y hacer frente a las dificultades económicas generadas por los aranceles.
Carney también presentó un plan para diversificar el comercio canadiense y disminuir la dependencia de EU. Los gobernadores provinciales acordaron trabajar en la creación de un corredor nacional de comercio y energía, que incluiría la construcción de un oleoducto desde Alberta hasta el este de Canadá.