En la última semana, más de una docena de incendios asolaron a Corea del Sur, provocando decenas de heridos y una treintena de muertos.
Este fin de semana los bomberos de Corea del Sur desplegaron helicópteros ante la reactivación de un fuego tras los peores incendios registrados en el país.
Corea del Sur ha sido azotado por más de una docena de incendios en la última semana y provocaron 30 muertos y decenas de heridos, según datos del gobierno.
La lluvia caída ayudó a contener estos fuegos que se vieron favorecidos por los fuertes vientos y el clima inusualmente seco en la zona.
Sin embargo, las llamas recuperaron fuerza el fin de semana, en la ciudad de Andong, en la castigada provincia de Gyeongsang del Norte. Esto obligó a las autoridades a desplegar ocho helicópteros, dijo un funcionario.
“Parece que las brasas se reavivaron un poco”, explicó. “Planeamos desplegar más helicópteros a la zona de Andong”, agregó.
El principal incendio de estos días, en el que murieron 26 de las 30 víctimas, quedó extinguido en la víspera. Son los peores incendios registrados en el país asiático tanto en número de fallecidos como en la superficie afectada, que supera las 35 mil hectáreas calcinadas.
La mayoría de las víctimas son ancianos, en un reflejo del problema de despoblación y envejecimiento de las zonas rurales surcoreanas.
Además fallecieron cuatro bomberos y un piloto de más de 70 años cuyo helicóptero se estrelló cuando participaba en las tareas de extinción.
Más de 2900 casas quedaron destruidas y también varios lugares históricos, como un templo budista milenario en la ciudad de Uiseong, que se cree que fue construido en el siglo VII.